
La temporada ya está lo suficientemente avanzada para que se pueda decir que Mourinho ha sido un revulsivo para el equipo en lo que se refiere de puertas adentro, y un desafío a terceros con el mensaje de que el equipo no se va a amilanar. Esto es cierto, excepto con el Barcelona, todo se andará. El portugués tiene un estilo opuesto al de Del Bosque, pero ambos actúan en ámbitos distintos.
Mourinho le ha dado carácter al equipo y al juego. El Madrid ha recobrado su espíritu de lucha, de crecerse en las derrotas, de no dar por perdido un partido (sigamos olvidando la dolorosa excepción, pero, insisto, todo llegará). No estamos hablando de que el equipo tiene que jugar igual que el Barcelona -pases aburridos que de vez en cuando desembocan en jugadas espectaculares de gol- cada uno debe tener su propio estilo.
La Liga la gana el que sume más puntos y para cuando los dos primeros jueguen en abril en el Santiago Bernabéu, el complejo debe de ser un mal recuerdo.
El entrenador ha plantado cara a la prensa. El buenismo y el perfil bajo de Pellegrini -ojalá que triunfe en el Málaga- no conducían a nada. Es cierto que Del Bosque ha llevado este estilo a lo más alto, pero se trataba de una Selección Nacional, con jugadores que vienen de los dos grandes clubs más otros añadidos. En este caso hay que limar asperezas, construir un equipo de amigos que se entiendan en los partidos internacionales sin ruidos ni una palabra más alta que otra.
Al fin y al cabo, la prensa va a apoyar siempre a la Selección de España, cosa que no ocurre en los clubs. Por esta razón, el que Mou haya plantado cara a la prensa, sobre todo a los periodistas más antimadridistas, beneficia al equipo en que se le respete; no hace falta que le quiera todo el mundo, eso es imposible, tratándose de un club y más si es el Real Madrid.
El antimadridismo puede manifestarse en Barcelona y otras ciudades de una manera agresiva. Es lógico y no hay que preocuparse. Los que hacen más daño son los que de forma aparentemente suave y tranquila, sin levantar el tono, dejan la insidia por el camino y esconden la mano. Incluso pueden manifestarse partidarios de algún jugador blanco en concreto, alabar sus actuaciones o cualidades. Viven de eso. Decimos el pecado y, ¡ay!, nos vemos obligados a no nombrar a los pecadores por ética profesional periodística, educación y el respeto que se debe a la libertad informativa, pero ganas no nos faltan.
Para otra ocasión queda la posición de Mourinho respecto al club, Florentino Pérez, Valdano y otras figuras ilustres del club que dieron días de gloria al Real Madrid.
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Creo que el Real Madrid tiene que recuperar la confianza y perderla e Barcelona y eso pasa porque el Madrid gane al Barcelona en la copa del Rey y se proclame Campeón
Mou tiene que estudiar como han jugado los dos o tres equipos que han ganado o empatado al Barcelona en el ultimo año y plantear una estrategia similar a la esos equipos